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Descubre Carcasona.
Esta bella ciudad es heredera de 2000 años de historia y conjuga para sus visitantes el tesoro de algunos lugares históricos declarados Patrimonio de la Humanidad, con paisajes encantadores, recreos a orillas del lago o momentos de descanso junto al canal, actividades deportivas, una rica oferta gastronómica, vitivinícola y cultural. La pequeña ciudad, importante desde siempre, no deja de ser un centro atractivo que merece ser visitado.
Carcasona se sitúa en el corazón del triángulo Toulouse-Montpellier-Barcelona, en el cruce de los dos grandes ejes que se remontan a las vías de comunicación de los más lejanos tiempos de la antigüedad: desde el océano Atlántico hasta el mar Mediterráneo y desde el Macizo Central hasta España.
La ciudad de Carcasona se abre a las llanuras del valle bajo y se compone de dos partes bien definidas. La ciudadela ocupa una meseta sobre la orilla derecha del Aude, mientras la Bastide Saint-Louis se extiende por la orilla izquierda. Dos mitades unidas desde la antigüedad pro el renombrado Puente viejo y el barrio antiguo de la Trivalle.


Esta joya del a antigüedad cuenta con dos monumentos distinguidos por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. El Canal du Midi (desde 1996) y la tan conocida Ciudadela de Carcasona (desde 1997) Ésta construcción nació en el siglo XII como asentamiento romano y luego se convirtió en una ciudad amurallada durante la era medieval. En la actualidad, junto a las murallas del famoso casco antiguo, el pasado medieval recobra vida mediante diferentes animaciones históricas que desarrollan diariamente jinetes, escuderos y personajes alegóricos con trajes de época. Es una escenificación digna de ver.
Por fuera de la Ciudadela también se pueden apreciar edificios de gran valor histórico, castillos, fortalezas y otras ciudadelas cátaras rodeados de un paisaje colmado de naturaleza. Y se puede pasear y descubrir el encanto de las principales fortalezas de los alrededores como: Corbières: Quéribus, Peyrepertuse y Puilaurens.
En Carcasona hay mucho para ver, están también: la Basílica de Saint-Nazaire, la Bastide Saint-Louis, el Museo de recuerdos medievales y los espacios verdes maravillosos que pueden ser descubiertos en bicicleta, en trenecillo, en barco o a pié en todo momento.
Además la ciudad invita a probar manjares que combinan de modo particular los distintos estilos gastronómicos que han influido para lograr el sabor singular de la comida local: el estilo del mediterráneo (pescado y marisco), el del Massif Central (carnes curadas, venado, trucha) y de la Gascogne (foie gras). No puedes dejar de probar en la ciudad el cassoulet (el famoso guiso a base de cerdo y judías) y los patés de oca o pato.
Apúntate en el sitio de la oficina de turismo de la ciudad que se ocupa de enviar mail masivos con las noticias y los eventos a realizarse en Caracasona. Simplemente completa en el apartado de email masivo del “boletín” y te enterarás de todo lo que el Ayuntamiento de la ciudad propone para descubrirla ¡Disfrútala!
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